LCD o plasma. Es la primera duda que nos salta cuando tenemos que decidir qué televisor comprar. Hasta hace poco tiempo, la duda quedaba solamente relegada al tamaño de televisor que necesitábamos o queríamos comprar. Para grandes diagonales la compra era un plasma obligatoriamente, quedando la tecnología LCD para pequeños televisores. En general, lo que separaba un plasma de un LCD era determinante, y se convertía la elección en una tarea fundamental para obtener lo que realmente queríamos.